Y tú...¿Eres venezolano?

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Los venezolanos son Chéveres, echados pa’ lante, alegres y conversadores, personas que sin importar las circunstancias le buscan el lado positivo a cualquier situación.


Venezuela ocupa el quinto lugar de los países más felices del mundo por su particular sentido del humor, porque somos inmunes al “chalequeo” e incluso nos enseñaron a no llorar ante situaciones críticas y buscarle el lado positivo a las adversidades.

Aquí se habla criollito como dicen por ahí. Si hay cosas que nos caracterizan es que nosotros no poseemos amigos, tenemos panas o compinches. Tampoco asistimos a fiestas, vamos a rumbas, bochinches, parrandas y bonches. Y por si fuera poco, ni siquiera saludamos a un conocido con el debido hola, decimos: ¡Epa pana!, ¡qué más! o ¡qué hay!

En esta nación no pedimos que nos lleven a algún lugar, nos montamos en el carro y pedimos la cola. Al momento de cobrar, mandamos a bajar a la gente de una tal mula. Y si te prometen que te pagarán cuando la rana eche pelos, no te des mala vida porque jamás lo harán. Eso explica por qué algunos negocios tienen un cartel muy vistoso que dice: “Hoy no fío, mañana sí”.

ADN criollo

Twitter, la famosa red social de los 140 caracteres fue el escenario para que la etiqueta #ComoReconocerUnVenezolano, fuera trending topic. La propuesta inicial la realizó, Adrián Delgado, identificado en la red social como @Rata_Roll, un arquitecto freelancer de Valencia, estado Carabobo, quien tras la tensión en la red con etiquetas parecidas pero con fines políticos aprovechó la oportunidad para resaltar otro tinte de nuestro país..

Entre los tweets más posteados se extraen los siguientes, que explican cómo es un venezolano, sin divisiones ideológicas:

Somos inmune al “chalequeo”, cualquier broma de mal gusto nos da igual porque si te molestas, pierdes.


Sabemos cómo “ser pana” ante cualquier situación. Un ejemplo muy claro: la etiqueta #Tacolaarepaestacontigo para mostrar nuestra solidaridad tras el terremoto en la ciudad de México.

Podemos sacarle conversación hasta a una planta. Esto nos recuerda cuando vamos en el bus y se nos sienta una persona al lado.

Medimos todo en base a “un pelo”. Expresión para todo aquello que pueda ser medido, tipo cuando te preguntan ¿Por dónde vienes? Y respondes: Me falta “un pelo” para llegar.

Encontramos una mirada optimista ante las situaciones más adversas. “Las escaleras de la universidad son infinitas”, pero de tanto que las he subido, saqué piernas. ¡Mira!, las tengo definidas”. Optimismo a prueba de todo.

No nos importa viajar en la puerta del autobús. Es muy normal ver el transporte público repleto de personas, pero como somos optimistas por naturaleza no necesitamos sostenerse de nada, puesto que las demás personas nos sirven de colchón para evitar caernos.

Podemos trepar en cualquier árbol sin morir en el intento. Luego, la publicamos en las redes tipo “en un Araguaney, vista desde arriba”.

Somos un radar de “chinazos”. Los venezolanos tenemos la habilidad más grande del planeta de transformar cualquier expresión en un chinazo. Si, somos tan mal pensados que hasta pedir un “café con leche”, es básico para escuchar a alguien decir; “¡Aaay chinazooo!”

En fin, una cantidad de cualidades que siempre hemos destacado, seguimos haciendo y nos seguirán caracterizando porque así… ¡Somos los venezolanos!