"El sexo vende" ¿Mito o Realidad?

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En más de una oportunidad muchos hemos escuchado esta frase "El sexo vende", pero ¿que de cierto tiene?, en la actualidad existe mucha polémica con respecto a la sexualidad que se otorga a objetos y personas en la publicidad, hay quienes creen que eso hace parecer a las mujeres como objetos sexuales y esta declaración tiene algo de certero, debido a que en muchas culturas, las mujeres ven los anuncios y piensan que necesitan ser como las chicas de las fotografías cuando no es posible en realidad.

No obstante, esto también aplica en hombres, un ejemplo típico y nada lejano es la publicidad de la marca AXE, la cual promete sexo una vez que los hombres se han aplicado su producto. 

Por otro lado, no se debe ser experto para saber que lo anterior es una regla central de marketing ¡El sexo sí vende! Desde los años 1920, la combinación de erotismo, poder y  deseo en la publicidad, motivan la acción de compra de productos de cualquier tipo.

El sexo es la primera manera para promover productos o servicios, aunque en ciertos tiempos ha sido en menor grado, igual existe porque es una manera de que los medios de comunicación puedan vender sus bienes. También la gente los consume por una razón personal, una de ellas es que la gente piensa que si compra esos productos se sentirá más femenina o viceversa. 

Por ejemplo, los anuncios de fragancias tienen un hombre sin camiseta o hay una mujer semidesnuda. Conectando a las personas desnudas y las fragancias, la gente compra el producto para ser más sexy como en las fotografías. Es tanta la creencia de lo explicado que día a día podemos observar como objetos que 'no tienen' conexiones con el sexo la publicidad los termina uniendo de formas inimaginables. Un vehículo típicamente no tiene conexiones con el sexo, pero con imágenes que muestran el coche de una manera sexual todo cambia. Incluso los productos menos sexuales han sido sexualizadas por la publicidad para vender sus productos. Incluso productos de uso diario que en primera instancia no tienen nada de sensual, terminan teniendo ese aire de sexualidad que muchas amas de casa dejan a un lado.

Recientemente este fenómeno aumentó, con mujeres que protagonizan portadas de revistas con atuendos muy provocativos.

Apostemos por mujeres más sencillas y naturales con ropa en todo su cuerpo y como son en realidad, logrando reducir el número y la manera que el sexo está representado en la publicidad; sustituir las emociones con el amor y la felicidad asociados con el sexo, pero sin degradar a las mujeres y a los hombres.