La Ecuación del Amor

Unknown

¿Buscando la fórmula?

El amor es para sentirlo, darlo y recibirlo. Es ese sentimiento que nace de las entrañas de todo ser humano, que te mueve y te llena de alegrías y satisfacción. Aunque no lo creas, también se trata de la unión de diferentes elementos que hacen que fluya y se mantenga.

A juicio del aclamado psicólogo y escritor Walter Riso en su libro Ama y no sufras, el amor es definido como un proceso bioquímico en su inicio pero que lo largo del tiempo se consolida y se convierte en amor, pero ¿Qué se necesita para llegar a ello? Estos son los tres componentes del amor:


Eros

Así, como el nombre de ese Dios responsable de la atracción sexual y por supuesto, el deseo. Para el psicólogo, Eros es la primera etapa o estado de cada relación. Al comienzo se ponen en acción el gusto por el otro, las ganas de estar a su lado e incluso de poseerlo.

También es esa química y energía que existen al querer aproximarse, así como las reacciones que puede provocar en la pareja.


Filia

Luego que sucede el torbellino de la pasión y el deseo, sigue su paso Filia, que representa la amistad y el compañerismo. En este momento las parejas no solo se entregan en la cama, sino comparten y generan intereses en común que los lleva a tratarse con mayor intimidad personal, como amigos.

Es importante mantener una abierta comunicación en la pareja para conocer a profundidad al otro con el fin de llegar a la afinidad emocional y sumamente personal.


Ágape

La meta ideal que cada pareja quiere alcanzar. Ágape es el ingrediente final para una relación sana y duradera. Para Riso, se refiere al amor puro tal como el de Jesús por sus Apóstoles, lo describe en su libro.

Es el cariño desinteresado, las ganas que tienen los miembros de la pareja para hacer feliz al otro. Asimismo, es la ternura que se siente, las intenciones de consentir y dar sin espera de retribuciones.


¡Recuerda! El deseo y la atracción suceden por sí solos, sin embargo, para que una relación sea duradera y especial, se debe trabajar la afectividad a diario y así alcanzar el más puro y consolidado amor. 


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