Terapistas del lenguaje celebran su día

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Cada 8 de junio se celebra el Día Mundial del Terapista del Lenguaje para rendir honor a los profesionales que se dedican a atender específicamente los trastornos de la comunicación escrita, oral o auditiva, que en ocasiones resultan como barreras para una adaptación y desenvolvimiento de las personas con inconvenientes en el habla.

La presencia de estos expertos en nuestra sociedad es indispensable; pequeños casos como la dificultad para pronunciar la letra “r”, así como el tartamudeo o alguna condición física que limite a una persona a comunicarse eficientemente, son motivos para involucrarse en estas situaciones. No obstante, a pesar de ser una profesión que no está masificada -puesto que hoy por hoy en Venezuela es complicado encontrar un terapista de lenguaje- el valor que se les atribuye es muy significativo.

Olga Arias de Liscano, especialista en educación especial, elogia la labor de estos profesionales y señala que el terapista del lenguaje le facilita las herramientas a sus pacientes para contribuir a la superación de estas complicaciones, trabajando la parte afectiva: “cuando un paciente presenta este tipo de problemas en su lenguaje, enfrenta además. prejuicios sociales y tiende a reaccionar de manera ofensiva, porque en estos casos también hay alteraciones en lo oral y escrito, incluso en el lenguaje gestual que solo a través de una terapia de lenguaje puede canalizarse para que sean superadas una serie de traumas que al no ser tratados se resumen en una baja autoestima”.

Arias puntualiza que la terapia no funciona con la participación de un solo experto tratante, puesto que el terapista del lenguaje trabaja en conjunto con un equipo interdisciplinario que por lo general está conformado por un psicólogo (encargado de manejar la autoestima), un psicopedagogo o especialista en educación especial (centrados en las dificultades propias del paciente para desarrollar patrones tradicionales del lenguaje oral o escrito) y el terapista del lenguaje, que se enfoca en el trastorno del habla en su forma más completa. Además, la especialista destaca el rol fundamental de la familia en ayudar al paciente a estimular sus emociones de manera positiva, debido a que el apoyo de su entorno más cercano será siempre bien recibido.

Por medio de estos mecanismos será posible devolverles a los pacientes ese contacto con la sociedad, dejar a un lado los traumas emocionales del pasado y permitirles desarrollar un nuevo y mejor estilo de vida.