Solo para sex-curiosos: hombres “flexibles” ¿Tu qué crees?

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Actualmente, del tema sexual se pueden desglosar subtemas que aparentemente la sociedad moderna acepta en un término que a mi percepción lo llamo ‘medio’. No es tan sencillo pero tampoco complejo, todo depende de distintas variables sociales; sin embargo generalmente lo defino como ‘medio’.

Ahora, si hablamos en el contexto venezolano, hay varios puntos que aclarar. Probablemente, si estuviésemos en Europa la cultura sexual fuese otra; puedo afirmar qué es lo que nos hace falta: 'Cultura'. Existen conductas sexuales moralmente incorrectas para la sociedad, muchas veces sin investigar en el grumo científico o antropólogo (en su defecto) la naturaleza de la acción. Si se habla de hombres heterosexuales que tienen sexo con otros hombres,  de seguro los identificamos con los términos “heteroflexibles”, “bicuriosos”, “heteros aguantados”, entre otros.

Los venezolanos somos creativos a la hora de crear algún apodo o se lo pueden preguntar a "Cabeza de mundo" (para referirnos a una persona de cabeza grande), "Betty Espaguetty" (una mujer excesivamente delgada) o “La Motosierra”, “palo que ve”, “palo que mocha” (una mujer  promiscua), entre tantos.

Se presume, que se debe hablar implícitamente. Tal cual como el camino que llevan estos hombres: 'implícito'. Los heterosexuales de género masculino se están abriendo a oportunidades en su sexualidad en nuestro país, aunque sigue siendo 'tema tabú' a diferencia de otros años. Hoy podemos escuchar a individuos contando sus experiencias sin complicación, sin embargo deja claro que sigue siendo heterosexual, inclusive con esposas e hijos o simplemente con novias.

“La orientación sexual está construida socialmente, son categorías rígidas y excluyentes, con implicaciones que afectan a la identidad individual y social”

JUAN MACÍAS, PSICÓLOGO


La escala de Kinsey, creada por el biólogo estadounidense Alfred Kinsey, establece algunos grados de comportamientos sexuales. Según él, dentro del rango de la heterosexualidad existen tres posibilidades: Están quienes son totalmente heterosexuales; hay otras opciones en donde la persona sigue siendo heterosexual, pero todavía puede encontrar atractivo al mismo sexo, deseo e incluso excitación en el mismo sexo con encuentros sexuales casuales y en algunos casos hasta una relación afectiva.   

Entre lo considerado 'normal' en Venezuela, no suele manifestarse la parte afectiva en estas relaciones entre hombres, tanto así que no permiten (en gran medida) que los besen. Quieren ser ellos los dominantes y es ese el mayor atractivo que les genera a la contraparte en su mayoría gais, aunque se definen casos donde son ellos los penetrados, en busca de algo diferente y placentero pero no es lo común. Puede ser usado el término “homoerótico” para referirnos a ellos, sin embargo se asocia más a  la  homosexualidad y otras corrientes, aunque ha servido para disminuir la discriminación desde las sociedades contemporáneas. 
 

En  EEUU se publicó el libro "Not gay: sex between white straight men (No gay: sexo entre hombres blancos heterosexuales)", en el que la profesora Jane Ward de la Universidad de California, se planteó que: una chica hetero puede besar a otra chica, puede gustarle hacerlo y aun así se la sigue considerando hetero, incluso su novio puede animarla. Sin embargo... ¿Pueden los chicos experimentar esa fluidez sexual? o ¿besar a otro chico significa que son gais? La autora cree que estamos ante un nuevo modelo de heterosexualidad que no se define como lo opuesto o la ausencia de homosexualidad. Tal como expresa Joan Vílchez “La educación de los hombres ha sido bastante homofóbica. Se les ha hecho creer que es antinatural tener esos impulsos hacia otros hombres”.

Lo cierto es que desde que estamos en el vientre de nuestras madres somos sujetos constituidos por ideologías que rigen el entorno en el que llegamos, nos amoldan al sistema, en muchas ocasiones sistemas carentes de evolución.  Por tanto, una vez que nos educan no es sencillo empezar a salir de los esquemas, en el caso de los hombres venezolanos aún existen 'tabúes sexuales' hasta en sus propias relaciones heterosexuales. 

Una vez que la sociedad empieza a tener más tolerancia se observa cómo van apareciendo estos hombres heteroflexibles. En líneas generales el hombre es sexual y curioso por naturaleza, pero la señalización  y educación no les permiten conocer  totalmente su sexualidad. Algunos psicólogos proponen que la sexualidad del ser humano la delimita la persona con la que se logra entablar una vida sentimental, mientras tanto se vive en un constante aprendizaje sexual que en nuestro país no funciona, probablemente por el 'qué dirán'. 
 
Asumo que seguirán aumentando el número de hombres 'Heteros' que tienen sexo con otros hombres y creo que va de la mano con la evolución cultural de nuestro país más allá de lo sexual, de la felicidad  y plenitud del ser, con un toque lujurioso de por medio. Los hombres que practican estos encuentros ocasionales son reservados con el asunto, cualquiera en un entorno social como el nuestro lo sería, pero una vez que inicia y se queda perpetuado el gusto sexual difícilmente deja de hacerlo; lo que lo lleva al comienzo de una 'doble vida'.

Está más que demostrado que aunque un  hombre heterosexual  tenga sexo con otro hombre, su identidad sexual no cambia y cuando sea solo placer llamémosle 'salvaje'. El heteroflexible disfruta de esta práctica y lo hace por diversión, para salir de su rutina marital, para aprender, por curiosidad y tantos otros motivos personales.

En éste caso hablo específicamente de los hombres. Espero en la próxima contarles cómo se maneja el término en las féminas de nuestro país, quizás es un tema más amplio  y con más oportunidades sexuales para ellas.

No es el sexo lo que nos da placer, sino el amante.” 
 
MARGE PIERCY

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